¿Por qué es necesario hacer este cambio?
Por defecto, usas el DNS de tu proveedor de Internet, que solo se encarga de traducir direcciones, sin ningún tipo de control o protección.
Al cambiar al DNS de Guardiana, esa "traducción" pasa primero por Guardiana, que puede decidir si permitir o bloquear el acceso según tus reglas.
Es decir, Guardiana no ve lo que haces dentro de la página, sino que controla a qué páginas se puede acceder desde tu red o dispositivo.
Configurar tu router o dispositivo
Para que Guardiana proteja tu red y dispositivos, es necesario configurar el DNS de Guardiana.
Si configuras el router, todos los dispositivos conectados a esa red quedarán protegidos automáticamente, sin necesidad de realizar ajustes en cada uno.
En cambio, si necesitas aplicar reglas de bloqueo diferentes para cada dispositivo, deberás configurar el DNS de forma individual en cada uno de ellos.